martes, noviembre 27, 2007

ENRIC MOLINA EL ANTECESOR DE JAVI ESTEVEZ. ENTREVISTADO

EL CATALÁN ES CONSIDERADO ‘EL MEJOR JUEZ DE SILLA DEL MUNDO’

Enric Molina: “Me siento un privilegiado”

DAVID MENAYO / Madrid Esta semana se disputa la final de la Copa Davis y, aunque los países que se disputan el cetro mundial son Estados Unidos y Rusia, el juez de la contienda es español. ‘Tie-Break’, el programa de tenis de RadioMarca, habló con Enric Molina, con el que repasó su singularidad profesión y la actualidad en el mundo de la raqueta.

¿Qué le lleva a alguien a ser juez de silla?
Supongo que diversas y variopintas razones. En mi caso, y en el de la mayoría de mis compañeros, es que hemos jugado al tenis toda la vida y llega un momento en el que alguien te convence para empezar de juez de línea y ahí empieza tu carrera.

¿Qué hay que estudiar para ser juez de silla?
Hay que prepararse para pasar los exámenes. La Federación Española tiene un curso de árbitros, que es bastante básico y te permite actuar de juez de línea y ser juez de silla en torneos en los que no hay premios en metálico en juego. Para acceder a las titulaciones internacionales se requiere mayor preparación, conocimiento en profundidad de las reglas, experiencia y dominio del inglés.

Se puede decir que hay divisiones, diferentes categorías...
Exactamente. De hecho cuando hablamos de titulaciones internacionales, éstas están divididas en la denominada chapa blanca, bronce, plata y oro. (en estos momentos Enric es el único español que tiene la categoría de chapa de oro)

Le molesta a un juez de silla que se le diga que el es árbitro del tenis?
No, la verdad es que no... Si lo comparamos con el fútbol tiene muy pocas cosas en común, pero no dejamos de ser un árbitro, un juez o como se le quiera llamar.

¿Crees que el juez de silla es tan discutido y criticado como lo es el árbitro en otros deportes?
No. Siempre que hay algo de controversia o polémica sí que tenemos nuestra parte de presión mediática, pero no se puede comparar con la repercusión que tiene por ejemplo un árbitro de fútbol.

Sin ser indiscreto, ¿te da para vivir siendo juez de silla o hay que buscarse un trabajo alternativo para llegar a fin de mes?
Yo, gracias a Dios, vivo de ello y me dedico al arbitraje al 100%. No es el caso de la mayoría de los árbitros porque hay pocas plazas que te permitan dedicarte sólo a ello. No me haré millonario, pero me da para vivir mi vida.

Estamos hablando, si no con el mejor, con uno de los mejores jueces de silla del mundo, ¿te sientes valorado y respetado en el mundo de la raqueta?
La verdad es que sí. Hay poca gente que pueda vivir de ello y yo formo parte de un grupo de siete jueces de silla que trabajamos para la ITF y los Grand Slams. Al estar en un grupo selecto del arbitraje, sí que te sientes un afortunado. Cuando empecé mi carrera, lo soñaba y lo tenía en mente, pero como un objetivo muy, muy, muy lejano... Poco a poco se han ido cumpliendo mis sueños y me siento un afortunado.

¿Cuál es el trato que tienes con los tenistas? ¿Es cercano, distante...?
Procuras que sea cordial, pero no dejas de marcar una distancia. Es evidente que con unos o con otros tienes más afinidad. Yo, con los españoles, como hemos crecido al mismo tiempo en el mundo del tenis, ellos a nivel de jugador y yo en el arbitraje, tienes más afinidad. Pero siempre intentas marcar una distancia porque, no es que te afecte a la hora de arbitrar, pero has de guardar una imagen y has de hacerlo de una manera profesional.

¿Guardas alguna anécdota curiosa que te haya ocurrido con algún tenista?
Sí, supongo que tengo un montón de anécdotas, pero reseñar una... De hecho es con un ex jugador. En mi primera final de Grand Slam, en el US Open del 2005 que jugaban Agassi y Federer, yo estaba esperando a los jugadores en la red para hacerles el sorteo y el mitin que se les da antes del partido, y por ser una final de Grand Slam, pues era Ivan Lendl, que estaba a mi lado, quien tenía que hacer el sorteo. Antes del partido mi jefe me advirtió que fuera con cuidado, porque algo podía hacerme... ¿Qué me va a hacer en un sorteo?, pensé. Llegamos a la red, me pregunta si tiene moneda, me dice que no, yo le doy la mía, que es una moneda que me regaló un amigo y que llevo a todos los sitios. La miró y me dijo: “Está muy bien arbitrar una final de un Grand Slam con un suizo y tener una moneda suiza. Esto dice mucho de la imparcialidad...”. Ni me pude explicar, menos mal que Agassi se lo tomó con buen humor.

En los últimos dos años, aunque no en todas las pistas, los tenistas tienen una segunda opinión gracias al 'ojo de halcón', ¿crees que esto ayuda al desarrollo del tenis?
Creo que para nosotros es de gran ayuda teniendo en cuenta que no es una herramienta que la podamos utilizar de mutuo propio, sino que tiene que haber una protesta por parte de un jugador. Nosotros arbitramos igual, quizá con más presión, pero los jugadores se quedan tranquilos. Si reclaman y ven que nosotros teníamos razón, se quedan tranquilos; si no teníamos razón, él se queda tranquilo porque el canto se corrige. Al final, lo que hace es eliminar todas las discusiones de si era buena, mala, cómo la has visto... También añade un poco de incertidumbre en el público, ver cómo fue la bola, un poco de show. Todo se ha de mejorar porque la máquina tiene un margen de error, pero en líneas generales es positivo, es un gran avance.

Nada positivo es el tema de las apuestas ilegales y presuntos amaños de partidos. Como hombre de tenis, ¿cuál es tu opinión al respecto?
Mi opinión es clara, tolerancia cero. Pero es un tema muy complicado de seguir y demostrar. Nosotros nos mantenemos al margen porque son los políticos, los dirigentes, los que deben opinar. Yo el tema lo desconozco y prefiero no opinar porque me parece que no hace ningún bien al tenis.

Ahora llega la final de la Copa Davis y la ITF elige a Enric Molina como juez de silla... Tiene que ser un honor ser 'el elegido', ¿no?
La verdad es que sí. Cuando hablamos de las cotas máximas que puede alcanzar un juez de silla en el mundo del tenis, están las finales de Grand Slam y la final de la Davis. Yo ya he tenido la suerte de arbitrar una en el 2005 y me siento un privilegiado. Será una bonita final con el campeón vigente contra Estados Unidos, que hacía 15 años que no jugaba una final en casa.

Un juez de silla, ¿tiene favoritos o no puede tenerlos?
Nunca tengo favoritos. Lógicamente como soy aficionado al tenis, te puede gustar más el estilo de uno u otro, pero antes de subirte a la silla te olvidas de todo eso, es tu trabajo y te concentras en ello.

Y para terminar un test con respuestas breves...
Un tenista y una tenista de la historia a los que admires... Stefan Edberg en la parte masculina y a Steffi Graf, Arantxa Sánchez Vicario y Conchita Martñinez en la femenina.
Compañero de profesión del que aprendas mogollón... Carlos Ramos, uno de mis mejores amigos, uno de mis mentores y compañero en la final de la Davis de este año.
Una manía que nos puedas confesar... No beber antes de un partido para evitar ir al baño si se alarga.
Un lugar del mundo para recomendar... Melbourne (Australia).
¿A qué político mundial darías un warning? A muchos. Me quedo con el amigo Chávez, que está muy de moda.
Un partido de tenis que hayas arbitrado y que te haya marcado especialmente... La final del US Open 2005 por ser mi primera final de Grand Slam y el partido más largo de la historia, en el Roland Garros del 2005, en un choque entre Santoro y Clement que duró 6 horas y 33 minutos.
Si no fueras juez de silla serías... Me hubiera gustado ser tenista profesional.


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